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ORGÓN Y ORGONITES

La elaboración del orgonite está basada en las investigaciones y descubrimientos de Wilhelm Reich sobre la energía orgónica u orgón . Pero hay que dejar claro, pese a la información que circula por internet, que W. Reich no sabía nada de los orgonites (evidentemente, ya que aparecieron 40 años después de su muerte), ni de cuarzo, ni de radiestesia, ni de pirámides u otras formas geométricas capaces de modular la energía.  Simplemente: la elaboración del orgonite está basada en sus descubrimientos, sobretodo en la manifestación energética que se da al juntarse materiales orgánicos y metálicos. El material orgánico absorbe la energía vital y el metálico la absorvería para repelerla después. La velocidad con que la haga dependerá del tipo de metal usado. El hierro y sus derivados lo repelen  con gran rapidez  mientras que el aluminio, según mis experiencias  con formas piramidales, tienden a retener el orgón  durante dias e incluso semanas para después  ir soltándolo poco a poco una vez puesto al exterior.

Habría que decir también que es un error atribuir al orgonite todas las propiedades biofísicas y terapéuticas del Acumulador de Orgón. Se ha hecho ahí una extrapolación que circula alegremente por la red. Esto ha creado cierta confusión, por lo cual dejo una síntesis de las conclusiones del trabajo científico  de los investigadores Stefan Müschenich y Rainer Gebauer, en la Universidad de Marburg, Alemania: “Los efectos psico-fisiológicos del acumulador de energía orgónica de Reich”.

Los puntos descritos abajo pertenecen a las reacciones de las personas que usaron un acumulador (cabina) de orgón, donde los participantes se introducían diariamente en su interior.  Muchas veces los vendedores y/o fanáticos de los orgonites han usado el copia-pega de estas conclusiones y se la han adjudicado a los orgonites, bien por ignorancia, bien para hinchar aún más las aplicaciones de estos dispositivos de cara al marketing.


   Introducción:  "En 1986, un grupo de científicos de esta universidad, publicó los resultados de un interesante estudio que demostraba que el tratamiento durante 30 minutos utilizando un acumulador de orgón, generaba los siguientes efectos psicofisiológicos medibles:

   *Efecto vagotónico general: el vago o parasimpático produce efectos de expansión sobre el organismo compatibles con las emociones placenteras.

   * Sensaciones de hormigueo y calor en la superficie de la piel.

   *Aumento de la temperatura interna y externa,rubefacción (pérdida de la palidez cutánea).

   *Regulación de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca.

   *Aumento de la peristalsis intestinal y respiración más profunda.

   *Aumento en la tasa de crecimiento y regeneración de los tejidos, tanto en animales como en seres humanos.

   *Aumento en la fuerza del campo, carga e integridad de los tejidos, así como de su capacidad inmunológica.

   *Mayor nivel energético, incremento de la actividad y la vitalidad general.


   *Además en experimentos controlados con vegetales se comprobó un aumento de la germinación, desarrollo, florescencia y fructificación de las plantas."

EL ORGÓN Y EL D.O.R.

Desde tiempos remotos y en la búsqueda por comprender el origen de la vida, el estudio de la materia y la energía se constituyó en el abordaje inevitable de diversos ámbitos del saber.

Numerosos interrogantes acerca de este vínculo desconocido estimularon todos los espacios del conocimiento humano, dando origen de este modo, a diferentes filosofías que han tratado de develar este misterio.

¿Qué relación existe entre materia y energía?
¿Qué es lo que posibilita que un organismo viva?
¿Será que el movimiento es, en sí mismo energía? 
¿Existe una energía que da vida?, y si es así, ¿dónde se encuentra?, ¿qué tipo de energía es?, ¿cómo se relaciona con la materia?.

Muchas preguntas sin respuestas estimularon a Wilhelm Reich a profundizar el estudio de las funciones de la energía orgónica (Orgón).

Desde su exilio en Noruega se propuso investigar en el laboratorio la existencia de esta energía en los seres vivos. Para ello desarrolló diversos experimentos que le permitieron corroborar su existencia y comprender su funcionamiento.

Con asombro, pudo comprobar que la energía que anima al tejido vivo posee características muy particulares, que la diferencian de todas la energías conocidas por la ciencia hasta el momento. 

Pudo determinar sus leyes de funcionamiento e implementar diversos métodos de comprobación en laboratorio (visuales, térmicos y con utilización del microscopio). 

La denominó Orgón o energía orgónica, haciendo alusión a la historia de su descubrimiento; ya que sus investigaciones se inician cuando buscaba establecer las características económicas del conflicto neurótico y su relación con la capacidad de descarga sexual. Así, sus estudios acerca de la función del orgasmo lo acercaron a las funciones de esta energía. 

Orgón sintetiza en una palabra los términos organismo y orgasmo. Posteriormente observó su existencia también en la atmósfera. El estudio en éste ámbito le permitió determinar las leyes de su funcionamiento y la consecuente experimentación.

Logró observar además, que esta energía al detenerse tomaba otras características: cambiaba su coloración (de un azul vivo pasaba a un gris opaco), perdía su movilidad y fluidez, para transformarse en una masa densa y estancada, produciendo malestar e inquietud. La existencia de esta energía paralizada en la atmósfera es percibida por organismos sensibles a través de síntomas como: náuseas, cefaleas, vértigos y astenia.

También pudo percibirla dentro de los organismos vivos cada vez que éstos se bloqueaban, impidiendo el flujo natural, provocando daño en los tejidos y dando origen a numerosas patologías.

A este estado de la energía vital lo llamó "Energía Orgónica Degradada" cuya sigla en inglés permite llamarla D.O.R


(Del artículo publicado en la revista ORUR siglo XXI por el Centro de estudios Orgonómico para el Desplazamiento de  la Percepción ,"Los Orgones".)



          Imágenes de una atmósfera con alta carga orgónica (izquierda) y con D.O.R. (derecha). 


SOBRE LOS ORGONITES

PREGUNTAS BÁSICAS

¿Que son los Orgonites?

Según las propiedades que se le atribuyen, los orgonites serían transmutadores, transformadores o restauradores bio-energéticos.

¿De donde viene el nombre?

La palabra orgonite (u orgonita) hace referencia a la energía orgónica u orgón; este fué el nombre que Wilhelm Reich ( médico y psicoanalista, discípulo de Freud) le dió a la energía vital. Esta energía se haya dentro y fuera de los organismos vivos, así como en la atmósfera. Es equivalente al concepto de éter, chí, prana, etc. de otras culturas.

¿Quien los inventó?

Reich descubre la forma de concentrar y acumular la energía orgónica durante sus investigaciones en los años 40; son los llamados Acumuladores de Orgón. Posteriormente Don Croft, una persona practicante de la electroterapia, quiso introducir un elemento nuevo a los generadores orgónicos de Karl Welz y a la mezcla de resina y virutas de metal añadió cristales de cuarzo para ver que efectos producía; los denominó Orgonites en honor al descubridor del orgón.

¿Para que se utilizan?

El orgonite no sería un acumulador, al menos no directamente, su función sería la de restablecer la pulsación vital del Orgón estancado o D.OR. (Deathly Orgón), y volverla a restaurar en orgón pulsante. Es decir retransforman la energía paralizada o bloqueada en energía vital pulsante de nuevo. Así pues, a efectos prácticos, son dispositivos utilizados para limpiar y descontaminar el ambiente de radiaciones nocivas, como las procedentes de fuentes electromagnéticas (ordenadores, TV, electrodomésticos, cables de alta tensión, etc), fuentes de microondas (wifi, hornos microondas, teléfonos móviles) y fuentes de energía nuclear. Según comprobaciones radiestésicas también actúan en geopatías.

¿De qué están hecho?

Básicamente de cuarzo, resina y metal. Son una composición de metales como aluminio, bronce, cobre, etc. (excepto plomo) insertos en una matriz de resina en una proporción equilibrada, a la que se le añaden cuarzos. Estos cuarzos, según algunos, debido a la presión de la resina al solifificarse, activan su capacidad piezo-eléctrica y efectúan la parte funcional de la repolarización y limpieza energética. Los cuarzos así encuadrados en esta interacción metal-resina no precisarían de las limpiezas energéticas habituales.

¿Por que hay tanta diversidad de orgonites?

Aprovechando el impacto visual estético de estos materiales, se pueden añadir cuarzos de diversos colores y tonalidades, tintar la resina, incluir elementos geométricos como espirales o trisqueles, dibujar símbolos sagrados, etc. así como enriquecerlos con gemas, cristales, piedras semipreciosas, y otros minerales, que aportarían también sus propiedades terapéuticas, potenciando y embelleciendo aún más los orgonites. De esta forma se confeccionan orgonites en pequeño tamaño para colgantes o llaveros, y de mayor tamaño como objeto decorativo y con diversas formas geométricas, como conos, pirámides, semiesferas, etc.

El gran desafío que suponen estos dispositivos para el investigador académico es el medir y/o cuantificar su energía o sus efectos con aparatos convencionales.

 

UN POCO DE HISTORIA.  Sobre Reich y el Orgón.  

Wilhelm Reich

Reich fue un discípulo rebelde de Sigmund Freud, conocido sólo en sectores especializados en psicología, psiquiatría y sociología, pero, a raíz de la “revolución” de mayo del 68, que marcó a la sociedad de esa época, sus ideas se difundieron entre los jóvenes, la mayoría de ellos sin conocimientos de psiquiatría y sexología, que las interpretaron erróneamente, como una invitación al libertinaje, al punto que Reich se convirtió en un gurú póstumo de esa generación. Sus libros, La Función del Orgasmo y La Revolución Sexual, publicados por vez primera en 1942 y 1945, se desempolvaron, tradujeron, reeditaron y pasaron al dominio del gran público. La Función del Orgasmo era la primera parte de El Descubrimiento del Orgón. La segunda, La Biopatía del Cáncer, solo la leyeron los muy interesados.

La obra de Reich sobre temas psicológicos es muy voluminosa, y sus dos obras Psicología de Masas del Fascismo y Análisis del Carácter, que entonces fueron una importante aportación, han pasado al olvido del público. En la actualidad, Wilhelm Reich es recordado y conocido por su orgón, y algo menos por los discutidos elementos generadores de vida que llamó “biones”. En las últimas décadas, y en lo que se refiere al orgón, sus efectos, su manipulación e hipótesis sobre su naturaleza, la información es abrumadora.


Orgón y su manipulación

Actualmente, de acuerdo a las modernas hipótesis de la física cuántica, se acepta la existencia de un éter, un océano de energía : la “Energía del Punto Cero”. El orgón sería un aspecto más materializado de esa energía. Reich lo llamó así porque suponía que se liberaba durante el orgasmo  lo que investigó en la unión sexual de parejas. Ambos llevaban pegados en la piel electrodos conectados a sensibles voltímetros registradores. Durante el orgasmo, el voltaje se disparaba, y él lo interpretaba como un efecto de otra energía muy poderosa pero cualitativamente distinta al electromagnetismo, a la que llamó orgón*. La capacidad de experimentar el orgasmo  la relacionaba con la carga orgónica del cuerpo y la correcta circulación, sin bloqueos, de esa energía, dependiente de su estado de salud. Estas experiencias las hizo en Noruega poco antes de la Segunda Guerra Mundial, simultáneamente con su experimentación de biones. A pesar de ser éste un país con pocos prejuicios en materia sexual, estas pruebas desataron cierto escándalo y Reich tuvo que marcharse a Estados Unidos. Si tras su muerte algunos seguidores las han repetido con instrumentación mucho más sensible y precisa, no lo han divulgado.

Y es que las experiencias con orgón se pueden hacer con artefactos de sencilla construcción, por lo que se han multiplicado los experimentos con diversos inventos, que, aunque tienen como base el orgón, son tan variados que el mismo Reich se asombraría. Éstas se han polarizado en dos aspectos: acumuladores de orgón y “rompenubes”.


Acumuladores de orgón

Conocidos por el acrónimo ORAC -Orgone Acummulator-, son, en esencia, artefactos capaces de concentrar esta energía. Ante todo debemos distinguir entre dos clases de orgón: el positivo o vital y el negativo o mortífero; el primero vibrante y circulante, y el segundo quieto o estancado. Reich llamó a este último DOR -Deathly Orgone- y se manifiesta principalmente cuando el orgón vital entra en contacto con elementos radiactivos, algunos metales, y determinadas frecuencias electromagnéticas. Los artificios para manipular el orgón, acumuladores y rompenubes, son capaces de atraer a ambos, lo que requiere precauciones.


El acumulador de orgón original de Reich, ORAC,  es muy simple: una especie de armario con paredes formadas por varias capas de lana de acero intercaladas de fibra de vidrio, con una chapa interior de hierro y la exterior de madera. El orgón es atraído  hacia el interior, donde se concentra, produciéndose un ligero aumento de la temperatura, que se mantiene en contradicción con el “2º Principio de la Termodinámica”. También los electroscopios, en contra de lo esperado, tardan más en descargarse, y los contadores Geiger, para medir la radiactividad, también registran anomalías.


Numerosos ensayos efectuados en estos últimos años por médicos en EEUU -el equipo de DeMeo- y en Alemania -Wilhelm Reich Institut- asi como en la Universidad de Marburg en Alemania, han demostrado indiscutíblemente que el ORAC tiene una acción fisiológica en el ser humano, un efecto general vagotónico, sensación de calor en la superficie de la piel, aumento momentáneo de la temperatura corporal hasta 1º C -sin fiebre-, disminución de la tensión arterial y del ritmo cardíaco, respiración más profunda, aumento del peristaltismo intestinal, refuerzo del sistema inmunitario, etc… En las plantas se ha observado un incremento de la germinación de semillas y mejor rendimiento de cultivos con simientes tratadas en el ORAC. 

Acumulador de Energía Orgónica.


La energía orgónica y el cáncer

Reich sentaba en el interior de un acumulador de orgón a sus pacientes de cáncer, en sesiones de media a una hora, varias veces por semana, con lo que, según él, consiguió algunas remisiones, aunque el principal efecto era prolongar la vida de los pacientes, con una mejor calidad de la misma. Las pruebas con ratones enfermos de cáncer introducidos en pequeños acumuladores mostraron una significativa prolongación de su vida, pero no una remisión del tumor. Lo que parece seguro es que puede minimizar algunos efectos secundarios de la quimioterapia -no de la radioterapia, que desencadenaría un efecto DOR, el orgón mortífero-. De todos modos, médicos alemanes expertos en medicinas alternativas, aseguran que entre todos los tratamientos naturales contra el cáncer -sin quimio ni radioterapia-, el acumulador de orgón, con sus limitaciones, es lo que mejor resultado da. Después de una inevitable extirpación quirúrgica de la masa tumoral, la estancia en un ORAC, además de acelerar el restablecimiento, podría impedir el desarrollo de metástasis ocultas. DeMeo ha tratado algunos pacientes enviados por médicos, obteniendo resultados positivos en enfermedades tan diversas como herpes genital o artrosis.

Una modificación mucho más cómoda y transportable de los acumuladores es la manta orgónica, con dos o tres capas de fina lana de acero, -tipos 000 ó 0000- separadas por tela de lana o acrílico. Puede ser pequeña, de un metro cuadrado o menos, y cubrirse con ella mientras se está acostado. Como en los ORAC, no conviene hacerlo durante más de una hora. DeMeo, en su libro The Orgone Accumulator Handbook -el manual del acumulador de orgón-, proporciona detalladas instrucciones.

Reich creía que el orgón podía neutralizar la radiactividad. Para comprobarlo, diseñó en 1951 un experimento llamado ORANUR -Orgone Againts Nuclear Radiation-, cuyo inesperado resultado fue el contrario a lo previsto. Un sólo miligramo de radio introducido en un potente acumulador orgónico generó efectos similares a la radiactividad en una distancia de más de 50 metros. Los contadores Geiger se dispararon y los asistentes sufrieron un síndrome similar a una exposición radiactiva. Se había liberado DOR, orgón mortífero. El área del “Orgonon” -el laboratorio de Reich en el Estado de Maine- quedó contaminada hasta una milla durante meses, y negras y densas nubes de DOR cubrieron la zona. Hubo que evacuar el laboratorio durante doce semanas. Para disgregar estas nubes y hacer habitable el laboratorio, ideó el cloudbuster, el cañón rompenubes, con el que consiguió eliminar el DOR.


 Entre los años 1952 y 1956, en el Estado de Maine, durante una serie de operaciones con modelos más perfeccionados de ese artefacto -para acabar con sequías que afectaban a los agricultores de la zona-, consiguió copiosas lluvias en contra de las previsiones meteorológicas. Lo más espectacular fue una operación en Arizona, en donde, a finales de 1954 y después de años de sequía, consiguió incrementar la humedad y reverdecer montes áridos. El éxito puede considerarse excesivo, porque el 13 de enero de 1955 se produjeron precipitaciones torrenciales que obligaron a cerrar el aeropuerto de Tucson, algo que nunca había ocurrido, y menos en enero.


Cloudbuster o rompenubes.

James DeMeo se interesó por la obra de Reich desde niño, cuando murió de cáncer un tío muy querido. En 1979 se doctoró con la tesis “Análisis preliminar de los cambios del tiempo en Kansas coincidiendo con operaciones experimentales con un rompenubes de Reich”. La aceptación de la tesis por la Universidad de Kansas, Departamento de Geografía y Meteorología, en Lawrence, representa el primer reconocimiento académico de las teorías de Reich. Siguiendo rigurosos controles meteorológicos, DeMeo ha efectuado numerosas operaciones para atraer lluvia con éxito en diversos Estados de EEUU.  En Israel, en 1991 y 1992, a petición del gobierno y de una fundación privada, sus intervenciones con cloudbuster acabaron con dos años de pertinaz sequía que habían agotado las reservas de agua. Antes, en 1990, había operado en la región este del subsahariano Sahel, y en Eritrea, logrando reverdecer tierras desérticas. Copiosas precipitaciones aumentaron tan notablemente el caudal del Nilo, que el lago Nasser llegó a su nivel más alto y, por primera vez, la presa de Assuan tuvo que desaguar por los vertederos. Una parte del líquido sobrante se escapó por un valle lateral y formó nuevos lagos, que se observan perfectamente en una foto de satélite. Otra operación se desarrolló en Namibia, en 1993, a petición del gobierno de este país, consiguiendo provocar lluvias que acabaron con extremas sequías. Además del equipo de DeMeo, había observadores científicos de EEUU, de Alemania y personal del gobierno, que fueron testigos de todo ello.



DeMeo advierte muy seriamente del peligro de operaciones descontroladas con los rompenubes y por personas sin ninguna formación en la manipulación de esas energías. Se ha comprobado que en algunos casos, por una sobrecarga orgónica, han provocado sequías y en otros tormentas con gran aparato eléctrico y víctimas mortales por rayos. Además el operador puede sufrir dramáticos colapsos.  Reich también informó que en ocasiones, en las cercanías de los rompenubes, pueden manifestarse anomalías gravitatorias y distorsión del tiempo, relojes que se adelantan o atrasan inexplicablemente.

James Constable también hace advertencias parecidas. Para evitar riesgos a los operadores, los rompenubes de DeMeo se manejan con un mando a distancia. Pero además, DeMeo está muy preocupado por la proliferación de un nuevo tipo de aparatos, que pasa de llamarse cloudbuster a chembuster, pues su objetivo es eliminar unas extrañas nubes supuestamente nocivas llamadas chemtrails.


Chemtrails, estelas malignas. ¿Realidad o fantasía?

Todos hemos visto cómo los reactores comerciales, volando a más de 30.000 pies, dejan frecuentemente unas estelas blancas. Están provocadas por la súbita congelación del vapor de agua de la atmósfera, debida a un enfriamiento adiabático del aire al chocar con el avión, y romper un estado de vapor inestable. Las estelas, llamadas contrails, se van ensanchando hasta que -a los pocos minutos- desaparecen. Sin embargo se han observado otro tipo de estelas de comportamiento más  raro: los chemtrails, que se van engrosando y no desaparecen, se extienden evolucionando hacia una nieblina que impide ver el azul normal del cielo. Están provocadas por aviones que dispersan un aerosol que produce este fenómeno. El contexto de los chemtrails está teñido de connotaciones paranoides que dificultan conocer la verdad.

Una serie de fanáticos seguidores del investigador Don Croft aseguran que los chemtrails son parte de un programa para enfermar a la humanidad, que se está ensayando en algunas regiones. Según ellos, estaría dirigido por un gobierno en la sombra, del que forman parte los Illuminati y otras organizaciones -hasta alienígenas-, que utilizan a las Fuerzas Aéreas engañándolas con un supuesto buen fin, para dispersar estos nocivos polvos, en un plan genocida para reducir la población mundial. Que cada cual piense lo que quiera…

Lo cierto es que DeMeo y otros que se mantienen dentro de la “ortodoxia reichiana” aseguran que los llamados chemtrails son una errónea interpretación de las clásicas estelas que dejan los reactores comerciales, que en determinadas condiciones meteorológicas toman otros aspectos. Según DeMeo los creyentes en los maléficos chemtrails tienen una obsesión paranoica y se creen elegidos para salvar a la humanidad.

Una postura intermedia es la de William Thomas, periodista canadiense especializado en temas de salud y medio ambiente. Sus artículos y editoriales se publican en los principales periódicos y revistas de ocho países. La publicación NEXUS tiene fama de seria y filtra lo que publica, por lo que nos inclinamos a creer lo que escribe Thomas en su artículo ¿Chemtrails, covert climate control?.


Según Thomas, los chemtrails son reales y están provocados por aerosoles emitidos por “aviones tanques” a una altura de 30.000 pies. Hay testigos con buenos conocimientos de aeronáutica, entre ellos, controladores, que han visto hasta 30 aparatos simultáneamente describiendo trayectorias en zig-zag, círculos y equis, hasta formar una malla de estelas distintas de las habituales. Los aviones eran cuatrimotores Stratotankers KC-135 de los que las fuerzas aéreas de EEUU tienen 650.

Thomas hizo una investigación exhaustiva de lo ocurrido en primavera de 1998, en la pequeña población de Ontario, Canadá, llamada Espanola -con N-, después de una intensa actividad de chemtrails, a cargo de Stratotankers de EEUU, identificados en fotografías. Canadá no tiene estos aviones. Los habitantes de Espanola y regiones colindantes empezaron con graves molestias respiratorias, ataques de asma, problemas articulares, intensa cefalea, fatiga extrema… Un síndrome similar a una gripe sin fiebre. Un habitante contó al periodista un hecho francamente sorprendente. Fue la pérdida momentánea de memoria a corto plazo, lo que en esta pequeña población dio lugar a una situación cómica, pues nadie se acordaba dónde había dejado aparcado el coche. La lluvia arrojó una gran cantidad de micropartículas de aluminio. El problema llegó hasta el Parlamento y se pidieron explicaciones a la US Air Force, que negó todo.

Como éste, incluye varios testimonios. Según Thomas estos ejercicios de chemtrails tienen lugar en varios países de la OTAN, y no responden a un propósito perverso, aunque sí equivocado. Se trata de ensayos para formar un espejo estratosférico que refleje los rayos solares y neutralice el efecto invernadero del CO2. Se basa en una patente de un tal Welsbach, de la Hughes Aerospace Corp., titulada “Para la Reducción del Calentamiento Global”, que consiste en esparcir aluminio microscópico u otro material reflectante en la alta atmósfera, lo que refleja del 1 a 2% de la luz del Sol.  Según una simulación de ordenador, sería suficiente para reducir el calentamiento en un 85% en los próximos 50 años, aunque se doblasen las emisiones de CO2.  Así EEUU podría seguir siendo el máximo emisor del Planeta sin provocar un calentamiento global. Lo que no se ha tenido en cuenta son las consecuencias sobre la salud de la humanidad. 

                                                                                     Fuente: internet. (Resumido y adaptado por J. Selfa)


                                                          

Conferencia de Soraya Lacaba, investigadora y licenciada en Biofísica por la Universidad de Moscú, hablando sobre los chemtrails.

Los chemtrails o estelas persistentes (a diferencia de los contrails), se expanden por el cielo a medida que pasan las horas. Este fenómeno no parece que  existiera antes de los años 90.



Videos introductorios sobre W. Reich y la Orgonomía.

Vídeos sobre orgonites.

¿QUÉ ES EL ORGÓN, Y LOS ORGONITES? DAVID PULIDO     

       

ORGONITES: BENEFICIOS TERAPEUTICOS CARMEN CASTELLANOS


  CARMEN CASTELLANOS, es Analista de Salud Ambiental especializada en Geobiología, Feng-Shui e Instalaciones Eléctricas Biocompatibles, con 25 años de experiencia en colaboración con médicos desde el principio y con arquitectos en la última década.